Dar la vuelta a la clase no es solo enviar vídeos: estrategias para la fase de presentación.

Recuerdo que escuché el término Flipped Classroom por primera vez en 2009. Una empresa tecnológica que llevaba unos años creando aplicaciones para educación, creó un curso para equipos directivos de escuelas que se estaban planteando la incorporación de las tablets al aula. Nos llevaron a un aula ideal, de esas con mesas que se mueven fácilmente, que favorecían el aprendizaje colaborativo, con enchufe en las mesas y una tele gigante usada como pantalla para diapositivas. El despliegue tecnológico nos dejó boquiabiertos en una época en que lo más sofisticado que podías ver en un aula era una PDI (por cierto, se usaba como proyector o pizarra, nunca se le sacó todo el partido que parecía que tendría). El hecho de poder proyectar el contenido de cualquier tablet en la “supertele” o interactuar con un libro digital que tenía vídeos, podcast o cuestionarios, me pareció que realmente podía transformar la forma de interacción en el aula.

Desde entonces he estado probando este enfoque pedagógico en educación primaria, en educación secundaria y en la universidad.

Para empezar, me gustaría aclarar que el elemento clave en el FC no es la posibilidad de ofrecer el contenido teórico de una manera más atractiva, sino la posibilidad de apoyar al alumno en la realización de tareas que suponen la puesta en práctica de una mayor cantidad de habilidades y destrezas que las que requiere habitualmente la lección magistral. El cambio radical que tenemos que llevar a cabo en las escuelas parte del tipo de destrezas que ponen en juego los alumnos. Lo que diferencia realmente el Flipped Classroom de otros enfoques es la posibilidad de que el alumno realice en clase tareas cognitivamente más complejas con el apoyo del profesor y de los compañeros. Desplazar la lección magistral al espacio individual del alumno permite llevar a cabo tareas de aprendizaje colaborativo, entornos de aprendizaje autoorganizados, aprendizaje a través de la investigación, dinámicas de aprendizaje democrático, aprendizaje basado en proyectos, etc.

La forma tradicional de llevar a cabo una clase Flipped Classroom contiene dos fases bien diferenciadas: fase de presentación que tiene lugar fuera del aula y fase de desarrollo que tiene lugar dentro del aula.

La fase de presentación destaca por su importancia, a pesar de que podría parecer la menos protagonista. En cambio, sabemos que es en los primeros contactos de los alumnos con un contenido donde nos podemos “jugar” su compromiso hacia los objetivos planteados. En este sentido, la fase previa se dividiría en otras dos subfases, que denominamos fase de presentación y fase de visualización. La fase de presentación es el momento en que el contenido llega al alumno. Puede ser que se lo presentemos simplemente enviando un email con el contenido, compartiendo un enlace en un LMS, etc., o podemos crear un ambiente que despierte su curiosidad. Por otro lado, la fase de visualización es el momento en que el alumnado hace uso del recurso que hemos preparado y enviado. En esta fase es de mucha utilidad el uso de aplicaciones que les ayuden a evitar distracciones, les ofrezcan retroalimentación acerca de si han comprendido o no el contenido, así como que nos proporcione información sobre el uso que se ha hecho del recurso.

Algunas de las estrategias para obtener éxito en la fase de presentación serían:

1. Utiliza canales que los alumnos estén habituados a utilizar. Esto variará en función del contexto, pero actualmente Youtube parece el canal más adecuado. Hay excelentes canales creados (por ejemplo, La cuna de HalicarnasoAcademiaUnicoos) para ofrecer lecciones a los alumnos que pueden servirte de ejemplo. 2. Enseña a los alumnos a ver el vídeo (o el recurso que compartas). Es interesante dedicar una sesión en clase a modo de In-Class Flip (dedicaremos un post a esta interesante práctica). Es importante que los alumnos desarrollen actitudes de visualización activa del vídeo, haciendo anotaciones, listas de reproducción sobre un tema, buscando nuevas fuentes para ampliar la información, etc. 3. Busca maneras de generar curiosidad hacia el contenido, no lo envíes sin más. Piensa en las infinitas posibilidades que tienes para hacerles llegar un vídeo, desde esconder el enlace en el patio del colegio, enviarlo a través de las redes sociales, o enviar un acertijo cuya solución les lleve al vídeo. 4. Utiliza plataformas para crear lecciones a distancia, de manera que puedas tener feedback sobre el uso del recurso compartido. Plataformas como EdPuzzle, Vizia, TedEd Lesson permiten enriquecer el vídeo y obtener información sobre el uso que los alumnos han hecho del mismo.

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¿Llevas un tiempo realizando Flipped Classroom? Comparte tus experiencias en los comentarios de esta entrada y difunde a través de las redes sociales.

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2 comments

  1. Rafaela vazquez

    Sin duda el artículo es interesante te permite permite reflexionar Yo superviso escuelas Y observo el hastío de los profesores Y esos climas que se han gestado en las instituciones de simulación no permite avanzar limita la visión de los profesores Son contados los que se dedican a mejorar su clase

    • admin

      Los grandes cambios que se han producido a lo largo de la historia siempre han sido iniciados por unos pocos. Si ya hay un grupo de profesores que están iniciando la transformación del sistema estamos un poco más cerca de conseguirlo.

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