Cómo ser un mal profesor III: 10 sencillos pasos para desaprovechar el espacio en el aula

Como ya he escrito en entradas anteriores, en todos los centros hay profesores que se empeñan en hacer bien las cosas y en complicar la vida a los docentes que tienen que sacar argumentos de debajo de las piedras para poder seguir utilizando las mismas metodologías, herramientas de evaluación, estructuras de aula, etc.

Pero no te preocupes amigo malprofesor, porque leyendo estos posts podrás defenderte de las acusaciones de los profes modernos. A continuación te presento un decálogo de razones por las que tienes que seguir desaprovechando el máximo potencial de tu aula. Espero que os guste.

  1. Deja las paredes vacías. Como mucho cuelga un mapa o cualquier otro póster de los que vienen con los textos de las editoriales. Puesto que los alumnos no les prestarán atención porque no les interesa ni son atractivos para ellos, éstos no te robarán protagonismo. Cuidado con esas modas de utilizar las paredes para apoyar el aprendizaje con recursos visuales, ¿qué quieres, que los alumnos se distraigan? ¿o que atiendan a tus lecciones? Si les estimulas con ayudas visuales, ¿para qué van a escucharte? Ni hablar de los espacios de expresión de los alumnos donde puedan exponer sus trabajos de clase o hacer otro tipo de aportaciones.
  2. Orienta todos los pupitres hacia la pizarra. Al fin y al cabo, éste va a ser el único recurso visual que utilices. Si orientas las mesas de manera que los alumnos se miren cara a cara, favorecerás el cooperativismo y el aprendizaje colaborativo, pero será más incómodo para que te presten atención durante las largas lecciones magistrales que quieres impartir. Además, la pizarra es la esencia de la verdadera docencia, démosle la importancia que se merece.
  3. Utiliza mesas individuales. Las mesas por parejas o por grupos favorecen que los alumnos se comuniquen entre ellos. ¡Cuidado! Lo mejor para que estén en silencio y sin distracciones es que estén separados unos de otros. Para que esta medida sea más eficaz todavía, separa a los amigos para que sea imposible que hablen entre ellos en clase. Recuerda que lo más importante es que estén en silencio cuando tú hablas.
  4. El aula es el único espacio para aprender. Aunque todos nos hemos quejado alguna vez de la falta de espacio dentro del aula, éste debe ser el único sitio donde impartir nuestras lecciones. Si sales al pasillo, al patio o a otros espacios de la escuela corres el riesgo de ser observado por otros compañeros que podrán juzgarte por tu capacidad como docente. El aula es tu castillo y es ahí donde más seguro te sientes. No salgas de esa zona de confort aunque los modernos digan que los alumnos se sentirán más motivados o que podrán transferir mejor los conocimientos si cambian de espacio. Para mejorar el aislamiento entre aula y resto de espacios del centro recuerda tapar todas las ventanas o puertas de cristal que dan hacia el pasillo para que no puedan observar lo que haces desde fuera.
  5. Encárgate tú sólo de decidir cómo se distribuirá el mobiliario y material. Sabes que un malprofesor no comparte. Ten cuidado porque si llamas a un compañero para que te ayude a pensar una distribución más eficaz de tu espacio puede copiarte ideas. Los alumnos tampoco tendrán voz ni voto en estas decisiones. Si involucras a tus alumnos en esto corres el riesgo de que distribuyan el espacio de la forma en que más favorezca su aprendizaje y no de la forma que más favorezca tu instrucción.
  6. Utiliza una estética sobria y aburrida. El colegio no es para divertirse. Hay profesores que hacen del aula un lugar acogedor y cercano a los intereses de los alumnos. Esto hace que los alumnos se sientan mejor en clase por la estética que por lo que les cuenta el profesor. La clase debe ser un lugar más aburrido que las palabras del profesor, de lo contrario no serás el principal protagonista. Eso de usar plantas y objetos de la vida cotidiana de los alumnos déjalo para los que no quieran ser un mal profesor.
  7. Utiliza el aula como un único espacio. Crear subdivisiones para diferentes usos (biblioteca de aula, zona de trabajo colaborativo, zona de recursos digitales, zona de reflexión individual…) hace que puedas perder control sobre el grupo. En tu aula se hace lo que tú dices cuando tú lo dices. Si creas diferentes zonas de trabajo, los alumnos pueden gozar de una excesiva libertad para intentar satisfacer sus necesidades. No asumas ese riesgo.
  8. Ordena a tus alumnos en función de tus necesidades. Lo más fácil para pasar lista antes de la lección y para tener un mayor control sobre el comportamiento de tus alumnos es que siempre se sienten en el mismo sitio y ese sitio sea elegido por ti. Si además no quieres complicarte demasiado, lo único que tienes que hacer es organizarlos por orden de lista. Es cierto que no es lo mejor para favorecer el desarrollo social del grupo, ni para atender a la diversidad, ni para fomentar un clima afectivo positivo, ni para satisfacer las necesidades individuales de cada alumno, ni para aumentar su motivación, pero todo esto está por detrás de tu comodidad, no te olvides.
  9. Promueve el uso de material individual. El material individual de cada alumno debe estar en su pupitre o en su mochila, no en un espacio dedicado al material colectivo. Si usas un espacio de material colectivo los alumnos tendrán que aprender a gestionar el material, tendréis que crear roles de organización, reparto y cuidado del mismo y lo más peligroso, pueden distraerse por el camino cuando van a buscar lo que necesiten. Es cierto que es importante que aprendan a compartir, que se responsabilicen del material del grupo, que asuman diferentes roles y responsabilidades, etc., pero de eso se deben encargar los padres. En clase cada uno a lo suyo.
  10. El papel y el bolígrafo, la pizarra y la tiza son los únicos recursos. ¿Qué es eso de las TIC? Para usar videojuegos ya tienen ordenador en casa. Si en tu centro te sientes obligado a usar el ordenador, recuerda que puedes usarlo como una pizarra: proyecta los contenidos y que los alumnos los miren. Las TIC son una herramienta que da mucho poder al alumno, cuidado con su uso. Arrincona los cuatro ordenadores que tenéis en un lado de la clase y mantenlos apagados durante todo el día (salvo si viene el director). Los alumnos saben más de ordenadores que tú, si los usas podrán hacer cosas que se escapen de tu control.

A continuación os pongo algunos ejemplos de distribuciones de aula para que tengáis claro qué es lo que no tenéis que hacer si queréis ser un mal profesor. Aunque las imágenes no tratan específicamente sobre la estructura del aula, procurad centrar vuestra atención en ello.

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5 comments

  1. Mariel

    Hola, soy de Formosa, Argentina estoy en el último año del profesorado en Educación Especial y hacemos las prácticas docentes en escuelas comunes al principio, en estos momentos estoy dictando clases en una de ellas siendo evaluada por las docentes a cargo del aula. Debo reconocer y admitir que mi frustración es grandísima, tengo buenas calificaciones por mis clases siendo un MUY MAL PROFESOR ya que debo llevar a cabo cada uno de los pasos que se enumeran para que mis clases sean aceptadas por las docentes titulares y puedan evaluarme. Es un horror ir al campo de trabajo para darte cuenta que la innovación y verdadero cambio educativo solo están en los libros que has leído. Es terriblemente triste no ser valor agregado para los niños y solo enfocarte a “instruir” porque el sistema así lo quiere
    .

    • admin

      Mariel, te animo a que busques escuelas donde sí se lleva a cabo una educación diferente. No sólo en los libros está la innovación educativa, muchos profesores e instituciones están haciendo un gran trabajo en contra de todas las barreras estructurales del sistema educativo.

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