¿Cómo hacer la revolución en la evaluación?

Cuando alguien definió el Síndrome de Estocolmo se refería al proceso de calificación en educación. Tengo la sensación de que los alumnos pasan de tenerle miedo a ser adictos a ella. Me parece increíble cómo terminamos teniendo grabado a fuego el poder controlador de la calificación y cómo algunos terminan incluso defendiendo a aquellos profesores que manejaban el clima de la clase a base de amenazas del tipo “si sigues hablando te bajo un punto de la nota”, “si no traes el material estarás suspenso”, “si no haces los deberes tendrás un punto negativo que te resta nota al final”.  Se me ocurren tantos ejemplos…

En estos momentos en los que se habla tanto de la educación del Siglo XXI y del aprendizaje competencial, las metodologías activas, las nuevas tecnologías, la autorregulación en el aprendizaje, etc., aún se sigue usando la calificación como elemento de poder y control. En muchos casos la evaluación, que es el proceso más rico y poderoso en la construcción de aprendizajes, se reduce a la fórmula “calificación=control”.

 

http://simonkneebone.files.wordpress.com/2013/02/evaluation-tool-pic.jpg
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La evaluación tal y como es entendida en la mayoría de centros educativos debe ser la primera víctima de la revolución educativa. Y a pesar de que algunos de los aspectos teóricos están claros (la mayoría entiende las bondades de la autoevaluación, las rúbricas, la reflexión continua, etc.), aún existe una gran brecha entre teoría y praxis.

Para acercar ambas aproximaciones (teórica y práctica), me arriesgo a lanzar una serie de propuestas con el objetivo de que cada docente las lleve a su contexto, las modifique, las haga reales, las critique, las mejore y nos devuelva sus propias experiencias.

  1. Permitir al alumno autoevaluarse antes de ser evaluados de forma externa por parte del profesor o de otros compañeros. Sin negar que la información obtenida por el exterior es valiosa para el aprendizaje, debemos permitir que el alumno sea el primero en juzgar su propio proceso y los resultados obtenidos fruto del mismo. Debemos permitir que pueda hacer una valoración limpia de todo condicionamiento social.
  2. Reflexión guiada del proceso de aprendizaje. Una reflexión constante por parte del alumno puede ser guiada por el profesor a través de guiones de autoevaluación con preguntas abiertas que estructuren dicha reflexión: ¿Cómo has planificado las fases del proyecto? ¿Cómo te has sentido? ¿Qué piensas que has aprendido con las tareas que has realizado hoy? Es importante que el docente acoja sin juicio las respuestas de los alumnos a estas preguntas, ya que se trata de reflexiones que el alumno hace para sí.
  3. Hacer el pensamiento visible. Las reflexiones del alumno deben quedar registradas en un diario, portfolio, videoblog, etc. Es importante permitir al alumno invertir tiempo para su reflexión durante el tiempo en que está en clase e inmediatamente después de realizar las tareas. Además deben tener un carácter libre y abierto, ya que cada alumno se sentirá más cómodo con la forma de registrar su reflexión. Si obligamos a realizar un formato único y aumentando la carga de trabajo en casa caeremos en el error de provocar el rechazo hacia una tarea que se debe hacer con gusto.
  4. Dotar de importancia a las evaluaciones cualitativas. Cuando nos ocupamos de aspectos tan complejos como el aprendizaje, pensar que se pueden evaluar con un simple número es un error de concepto desde el inicio. Para que un alumno obtenga una información personalizada, es absolutamente necesario la utilización de información de tipo cualitativa. Si bien es cierto que las evaluaciones cualitativas han supuesto siempre un exceso de trabajo para los docentes, hay algunos ejemplos que no suponen una mayor carga. Proporcionar un vídeo o una foto de un alumno mientras trabaja, es una información cualitativa muy valiosa para que él mismo pueda autoevaluarse.
  5. Renovar los instrumentos de evaluación. Se necesitan instrumentos que den información a los alumnos sobre los logros adquiridos, centrados en la consecución de competencias y no en la memorización de contenidos. Olvidemos pruebas obsoletas diseñadas para obtener una calificación numérica y empecemos a utilizar rúbricas, guiones de evaluación, portfolios…
  6. Utilizar rúbricas y que los alumnos participen en su diseño.Las rúbricas pueden ayudar a los alumnos a evaluarse de una manera más precisa en función de unos criterios preestablecidos. Cuando los alumnos participan en su diseño conseguimos que tengan una mayor comprensión del proceso de evaluación, les ayudamos a establecer metas y prioridades, y obtendrán una rúbrica más cercana a sus intereses. Tal como recomiendan Andrade y Valtcheva (2009) se recomienda que la rúbrica se entregue a priori porque esto les permite establecer objetivos más acordes a la evaluación posterior.
  7. Hacer de la evaluación un proceso constante, no eventual. La famosa evaluación continua debe ser un proceso constante y continuado en el tiempo, no la suma de evaluaciones parciales. Cuando creemos que estamos haciendo evaluación continua por parcelar las unidades a evaluar en periodos de tiempo más cortos, lo que estamos haciendo son evaluaciones finales cada menos tiempo, no una reflexión continuada.
  8. Oportunidad para corregir lo fallado. Cuando un alumno recibe una evaluación, debe poder mejorar su trabajo. Si no hay opción de mejorar la misma tarea o tareas posteriores que requieran las mismas habilidades, ¿para qué sirve la evaluación?
  9. Aumentar el valor de la subjetividad en la evaluación.Tal y como expone Acaso en rEDUvolution, debemos aceptar que es absolutamente imposible realizar una evaluación neutral e imparcial, al tratarse de un proceso humano. Por ese motivo debemos asumir que la evaluación tiene un componente emocional que le aporta un valor añadido a la valoración y que le da una información al alumno de cómo su comportamiento y sus productos provocan un efecto en los demás.
  10. Calificación transparente y participativa. Aunque el proceso de calificación no puede suponer el centro de la actividad docente (como lo lleva siendo muchos años), es una parte obligada y, en palabras de Ken Robinson, necesaria para que el alumno se posicione en relación a unos estándares prefijados. En cualquier caso, debe realizarse de manera que el alumno conozca previamente los criterios de calificación y utilizando procesos de calificación dialogada.

Comparte esta lista y comenta. ¿Cuáles piensas que son las principales necesidades de cambio en al evaluación?

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11 comments

  1. Alba

    Excelente que presenten opciones de cómo hacer el cambio. Lo principal es la reflexión que tenemos que hacer los maestros de que no podemos seguir evaluando como lo hemos venido haciendo. Solo a partir de allí intentaremos introducir cambios.

  2. Lubiana

    Si totalmente de acuerdo, es importante repensar a la evaluación como una herramienta de aprendizaje, y en mi caso que trabajo mucho desde el espacio de la práctica de laboratorio me parece también muy importate resignificar el valor del error, sin error no hay aprendizaje. Lo mismo que un resultado negativo. Este tipo de conceptos nos prepara para el análisis, la reflexión, la repregunta campos fundamentales no sólo de la ciencia sino de una construcción ciudadana para vivir en democracia.

  3. Luz Dary

    En verdad es oportuna esta información ya que mi hijo está cursando 10 grado y los profesores continuamente le hacen esos comentarios tanto que me dijo que quería hacer su próximo grado virtual o validar yo soy docente pero no acostumbro a abusar de mi poder en las calificaciones ya que al obrar de esta manera lo que vamos a conseguir no es respeto sino miedo además que el proceso de aprendizaje será clausurado, gracias por la información.

  4. Luz Dary

    Realmente el proceso de evaluación es continuo de tal manera que el docente debe ser la persona idónea que tenga la capacidad de planear estrategias para que sus estudiantes aprendan y que los conocimientos adquiridos los pueda implementar en su diario vivir de esta manera le hallará sentido al estudio. Para llegar a ser un ser transformador de conocimientos donde indague, experimente y obtenga resultados a sus interrogantes.

  5. David Benavent

    Ya llevo unos años evaluando con rubricas, previamente definidas y públicas para los alumnos, con autoevaluaciones de su trabajo, encuestas de final de curso de mi trabajo, pero aún hoy me falta el resto de lo aquí comentado.

    De todas formas, las experiencia es muy recomendable porque el alumno en todo momento sabe que es lo que hay que hacer, como hacerlo y que el resultado final no es inalcanzable, sino algo concreto. Además conoce día a día que se valora su esfuerzo y su trabajo. Y que junto a su trabajo esta el error, y enseñarles que este formará parte de su trabajo el resto de su vida por lo que la reflexión es un apartado importante bien sea del trabajo o de la evaluación, no sabria donde ubicarlo exactamente.

    Por lo demas, un placer leer articulos que motivan a seguir el camino que creo nos puede llevar a seguir disfrutando día a día de la educación.

  6. Sylvia Mateo Pano

    Si queremos que se produzcan cambios en los procesos de enseñanza aprendizaje hemos de hacer una reflexión muy seria sobre cómo evaluamos (Además de los contenidos que me he propuesto que aprenda el alumno, ¿qué evalúo?¿Evalúo procedimientos, la metodología utilizada? ¿Cómo lo hago?¿Cuánto tiempo dedico a las actividades individualizadas? ¿Y a las de trabajo en equipo? …. De esta reflexión han de surgir los pasos hacia otra forma de evaluar y por tanto de trabajar.

  7. Carlos

    Hola, me ha gustado mucho cómo has planteado la “revolución”, soy docente novato y me ha parecido una propuesta muy coherente, creo que una de las claves es hacer partícipe al alumnado de su propia evaluación, caeríamos en el error que se viene cometiendo de separar la evaluación y calificación de los alumnos. Es decir creo que es un proceso por y para ellos en el que deben participar, así fomentaremos la participación y maduración del alumnado. (con tu permiso te “reblogueo” en forma de infografía que te pasaré) muchísimas gracias¡

  8. Flora Pérez Hernandez

    Me ha parecido muy interesante el articulo, y además enriquecedor, es importante que en nuestro trabajo se vayan introduciendo cambios que nos ayuden en la evaluación, del proceso enseñanza – aprendizaje, tanto de los conocimientos, habilidades,… de alumno, como de la metodología que hemos seguido, la temporalización, …Gracias

  9. Josu

    Se presentan todos los puntos como si todos fueran iguales, como si todos pertenecieran al mismo ámbito y tuvieran el la misma dimensión temporal. Si hablamos de que hay auténtico impedimentos para desarrollar determinados tipos de evaluación, habrá que tratar de solventarlos antes de seguir teorizando o exigiendo la práctica de ese tipo de evaluación y no ponerlos todos juntos como si unos no excluyeran a los otros.

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